PARTICIPACIÓN DE PASTORES EN POLÍTICA

La concesión y condiciones para que líderes religiosos participen eventualmente en cargos o funciones públicas corresponde estrictamente a cada denominación, ministerio o iglesia de la cual los interesados fueren miembros.

  1. La Confraternidad Evangélica de Honduras es una asociación civil religiosa que aglutina a casi cuatrocientas denominaciones, concilios, redes ministeriales, asociaciones pastorales, seminarios teológicos, instituciones educativas, medios de comunicación, oenegés de desarrollo, y ministerios o iglesias de culto evangélico; que en su conjunto representan a más de 15,000 congregaciones en todo el país.
  2. Las iglesias e instituciones afiliadas respaldan las declaraciones de Fe, de Valores, de Misión y de Visión de la Confraternidad Evangélica, aunque en la membresía está representada una variedad de énfasis teológicos, modos de gobierno, y estilos de culto.
  3. La Confraternidad Evangélica no impone a ninguna congregación la participación social, cívica ni de culto por sobre las posturas o determinaciones particulares de las mismas.
  4. A la Confraternidad Evangélica no le corresponde aprobar o improbar las funciones o labores bi-vocacionales de ningún líder religioso, sean estas de carácter social, mercantil, laboral o político.
  5. La Confraternidad Evangélica reconoce que al Congreso Nacional de la República le corresponde crear, decretar, interpretar, reformar y derogar las Leyes del país.
  6. La Confraternidad Evangélica reconoce que la concesión y condiciones para que líderes religiosos participen eventualmente en cargos o funciones públicas corresponde estrictamente a cada denominación, ministerio o iglesia de la cual los interesados fueren miembros.
  7. La UNIDAD es uno de los Valores Fundamentales de la Confraternidad Evangélica: “Sobre la base del amor fraternal promovemos la convivencia armoniosa de nuestros miembros, observando el más absoluto respeto a sus convicciones doctrinales.”

Juan 17:21

Tegucigalpa, MDC, a los veintitrés días del mes de noviembre

del año dos mil dieciocho.

Carta Pastoral: Tiempo de Solidaridad

En acompañamiento a la situación actual referente a la caravana migrante, y a la decisión de algunos de retornar a nuestro país, quiero motivar a todos los pastores, líderes e iglesia en general a que prestemos nuestra solidaridad en estos momentos de dificultad.

Les motivo a ayudar a nuestros hermanos en todas las comunidades de nuestro país, uniéndonos en un mismo sentir, que este momento sea propicio para ejercitar la Palabra del Señor cuando nos dice “…de gracia recibisteis, dad de gracia.” Mateo 10:8

Las experiencias vividas por nuestros hermanos nos muestran la gran necesidad que hay de conocer al Señor Jesucristo. El pueblo del Señor es el único que ha sido comisionado para llevar la buena noticia a quien está abatido, herido y sin esperanza.  Esta es una oportunidad que tenemos en Dios para ser las manos y los pies de Jesús, identificándonos con los necesitados para ayudar a suplir no solamente su necesidad material, sino la más importante de todas que es la espiritual.

“Cuando no hay visión, el pueblo se desvía…” (Proverbios 29:18 RVC), así que este es momento para ser luz en la oscuridad, anunciando la obra del Señor en todo lugar; la cual es que conozcan al Hijo de Dios, al único que puede perdonar y sanar, y sacar al pueblo de la ignorancia de este mundo para trasladarlo al conocimiento de la verdad.

Este es momento para contrarrestar el ambiente de odio con una atmósfera de amor y esperanza, basada en la dependencia de Dios y no de los hombres, pensando todos una misma cosa ya que el Señor ha dicho en Su palabra: “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.” Salmos 37:25.

Como pueblo de Dios, entendidos en los tiempos, es necesario que nos mantengamos unidos en un clamor constante por nuestro país, para que el oportuno socorro nos visite y nuestra Honduras pueda ser sanada. “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” 2 Crónicas 7:14

¡En momentos de necesidad, tiempo de solidaridad!

En el amor de nuestro Señor y Salvador Jesucristo,

Rev. Oswaldo Canales
Presidente
Confraternidad Evangélica de Honduras