Alerta: Recomendaciones de Comité de Derechos Humanos de la ONU

Comunicado:
ALERTA DE LA CONFRATERNIDAD EVANGÉLICA DE HONDURAS
SOBRE LAS RECOMENDACIONES DEL COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS
DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS

Las recientes recomendaciones dadas para Honduras en las “Observaciones finales sobre el segundo informe periódico” de parte del Comité de Derechos Humanos de la ONU, en lo que se refiere a la despenalización del aborto, aprobación de la “píldora anticonceptiva de emergencia” y —tal como citan, “los derechos de las parejas del mismo sexo y la identidad de las personas transgénero”, se hacen a nuestro país como parte de la conocida agenda impositiva de organismos internacionales sobre esos temas.

El Estado de Honduras, honrando la libertad de conciencia y los derechos del clamor popular, ha sostenido y defendido hasta ahora la familia tradicional. Se ha mantenido, además, legislando en favor de la vida. Es el derecho de autodeterminación del pueblo hondureño, mismo que la ONU debe respetar a través de sus resoluciones y recomendaciones para nuestro país.

Las Iglesias en Honduras reconocemos que las Sagradas Escrituras son nuestra autoridad suprema y final en todo asunto de vida, y sobre la base de esa autoridad alertamos a los creyentes en nuestro país, acerca de facciones y partidos políticos que están abiertos a, y dispuestos a apoyar, esta agenda de anti-valores cristianos.  Las próximas elecciones generales del mes de noviembre son sumamente importantes para que nosotros como Iglesia definamos nuestra posición, y entregarle nuestro voto a candidatos que comparten y apoyan nuestras convicciones.  Es nuestro derecho como ciudadanos, el Estado debe respetarlo y los organismos internacionales deben reconocerlo.

“Caminaré en libertad, porque me he dedicado a tus mandamientos.” Salmo 119:45 NTV

 

Comunicado: Un Congreso de Cara a la Vida

La Confraternidad Evangélica de Honduras, ante la inminente determinación del Congreso Nacional de la República por legislar a favor de la vida, comunica:

  1. Nuestro respeto al Dr. Mauricio Oliva, Presidente del Congreso Nacional, rigiendo magistralmente el proceso legislativo de la aprobación del nuevo Código Penal.
  2. Nuestra gratitud al Abg. Mario Pérez, Diputado Presidente de la Comisión de Dictamen del nuevo Código Penal, y a los diputados miembros de ésta Comisión, por su escucha atenta y respetuosa a los argumentos filosóficos, científicos, legales y éticos que les fueron presentados a favor de la vida de los no nacidos y de las mujeres en estado de embarazo.
  3. Nuestras más altas muestras de respeto a las autoridades del Partido Nacional y del Partido Liberal, por su temprana y valiente determinación, declarando públicamente su posición a través de sus respectivas bancadas en el Congreso Nacional, para votar en pleno por mantener la penalización del aborto en el Código Penal. Igualmente extendemos nuestro agradecimiento por los Diputados de otros partidos que han venido sumándose a esta posición pro vida.
  4. La Confraternidad Evangélica queda atenta a que de manera consistente el Congreso Nacional de la República de Honduras sostenga en todo el Código en proceso de aprobación, los principios universales que honran la dignidad de la vida humana por sobre toda injerencia de doctrinas extrañas a nuestra historia, cultura y valores.

“Qué alegría para la nación cuyo Dios es el Señor, cuyo pueblo él eligió como herencia.” Salmo 33:12 NTV

No al aborto

Durante los meses de abril y mayo del pasado año 2016, La Confraternidad Evangélica fue escuchada por el Congreso Nacional de la República de Honduras, cuando se entregó el comunicado sobre nuestra posición ante el aborto y sus consideraciones en el contexto del nuevo Código Penal, todavía en proceso de aprobación.

En La Confraternidad mantenemos nuestra exhortación a los Honorables Diputados del Congreso Nacional para que legislen en función de los verdaderos intereses de nuestra nación, promulgando leyes y códigos que se enmarquen en los principios y valores cristianos, que profesa la inmensa mayoría del pueblo hondureño, y que promueven justicia y bienestar para toda la población.

La Confraternidad Evangélica de Honduras, en representación del pueblo evangélico, define su posición acerca del aborto sobre la base de argumentos bíblicos, teológicos, filosóficos, legales y científicos, entre ellos:

  1. Dios es el dador y dueño de la vida y sólo El tiene el derecho a quitarla. Es Dios quien forma al no nacido en el vientre materno, así que  El es el único con el derecho a decidir sobre esa vida. (Génesis 1 -2; Job 10: 8-12; Salmo 139: 13-16).
  2. La vida humana es sagrada y el mandamiento de “no matarás” (Éxodo 20:13) es aún válido y especialmente aplicable a un no nacido a quien aún no se le puede imputar delito alguno.
  3. El no nacido es un ser humano individual desde el momento de la concepción, cuando ya tiene completo su código genético que lo identifica como individuo, como masculino o femenino, y que definirá en gran medida sus características físicas futuras de ser humano.
  4. El no nacido es un ser humano diferente de su madre como así lo evidencian los miles de ultrasonidos que diariamente se realizan como parte del control de embarazo, también porque así lo afirma la Palabra de Dios. (Éxodo 21: 22-25; Lucas 1: 39-44)
  5. Toda mujer tiene derecho sobre su propio cuerpo pero este derecho no es absoluto sino que termina donde comienzan los derechos de otros seres humanos. Este derecho femenino implica el respeto por la vida de los no nacidos y no está sobre el derecho a la vida que el no nato tiene además de tener su propio cuerpo independiente del de su madre.
  6. Idealmente todo niño debería ser deseado y bienvenido como alguien que viene a enriquecer de diferentes maneras a la población humana. El hecho de no ser deseado no es razón para negarle su existencia, porque el ser deseado o no, no es lo que define su valor como ser humano. Por otra parte, el descontento inicial de una mujer embarazada o su pareja no implica que estos no amarán al niño después que nazca. Respetemos la dignidad humana del no nacido, un ser creado a imagen y semejanza de Dios.
  7. El verificar que un niño tendrá deficiencias biológicas, mentales o sociales, que impliquen mayor sufrimiento, esfuerzos o gastos para los padres, no es razón para quitar la vida a un no nacido. Por una parte, ¿quién define que sólo los “lindos y buenos” son los que valen? ¿Quién puede afirmar que las personas con discapacidad no desean vivir? ¿Quién puede afirmar que las personas con discapacidad difieren de otras en satisfacción de la vida, actitud hacia el futuro y vulnerabilidad a la frustración? ¿Deberían eliminarse las personas con discapacidad ya nacidos por las mismas razones por las que se eliminan los no nacidos? Por otra parte, es bien conocido que los padres o familiares también aman a sus hijos con discapacidad, y que cualquier esfuerzo o gasto extra para preservar y cuidar una vida humana es plenamente justificado.
  8. El aborto “terapéutico” es una contradicción de términos, porque ningún aborto salva o cura a nadie (que es lo que la palabra “terapéutico” implica). Además de que con el avance de la ciencia médica las indicaciones para el aborto llamado terapéutico ahora son escasas; no es aceptable la situación de “preferir a la madre o al niño” o “al niño antes que a la madre” o viceversa; entre la madre e hijo, sólo es aceptable una elección entre la vida que puede ser salvada y la que no puede ser salvada sobre la base de hacer todo lo posible por salvar a ambas.
  9. Un embarazo causado por una violación no debe ser terminado porque además de que las víctimas de violación generalmente no aceptan el aborto, éste, si se practica, agrava en lugar de eliminar el dolor físico, psicológico o espiritual; y se estaría castigando al niño quien es inocente del acto perpetrado por su padre biológico. Incluimos aquí la situación en la que progenitores irresponsables que por rechazo al nacimiento de un hijo no deseado buscan un aborto.
  10. Rechazamos todo intento de legalizar el aborto de ninguna categoría porque ninguna ley humana está sobre el derecho a la vida que tiene todo ser humano; derecho que es dado por el creador.
  11. Nos solidarizamos con las situaciones difíciles que atraviesan las víctimas de violaciones e incestos, las cuales dan como resultado embarazos no deseados. Reconocemos la crisis que implican estas tragedias y nos esforzamos por entender la dificultad de tomar decisiones en tales momentos. Admitimos la necesidad de apoyar de manera activa a las personas y las familias en tales circunstancias, mostrando amor y solidaridad hacia su situación.
  12. Finalmente, apelando a la invitación de la Palabra de Dios en Deuteronomio 30: 19 “te he dado a elegir entre la vida y la muerte. Elige pues la vida”, exhortamos a todo miembro de nuestra población a escoger la vida plena con todas sus manifestaciones de amor, generosidad y justicia.